Vengo Altiro. Piropo Chilensis.

jueves, mayo 12, 2005

Tengo un gran temor…

Este 2005 será un año especial, un año de campaña. Por ello, anhelo que sea un momento de reflexión profunda acerca de Chile, de mirar con honestidad qué estamos haciendo bien como país para fortalecerlo y observar también cuáles son nuestros problemas y tareas pendiente, y quizás sin tener las respuestas para resolverlas, poner ahí el acento de la discución.

Debo confesar, sin embargo, que me gobierna un gran temor. Un temor que se expresa en que la máquina de obtener votos nos atrape, nos gobierne, como si ese fuera realmente el juego, para después “hacer la pega”.

Temo que se nos llene la televisión de discusiones mediáticas dominadas bajo la misión del "debemos hacer noticia". Que nos veamos involucrados y entuciastas en “peleas chicas” , descalificaciones y que nos llenemos de aquellas promesas para hacer un poquito mejor la educación, la salud y el empleo, por ejemplo.

En este sentido, recuerdo una vez que realicé un “puerta a puerta” y me quedé conversando alrededor de tres horas con una familia. Gran parte de la conversación consistió en un racimo de pedidos que ellos me hacían, cada vez con más pasión, contándome extensamente cuando había ido tal o cual candidato a “prometerle cosas”, promesas que nunca se hicieron realidad. Al final de la conversación, les pregunté si ellos realmente creían que algo de lo que yo “aplicadamente” había tomado nota iba a pasar. Y su respuesta, con desazón, fue un rotundo NO.

No dudo, bajo ningún punto, del compromiso e intenciones de los candidatos, de sus legítimas convicciones, del interés válido -que se lo han ganado- de dirigir el país. Pero le tengo un gran temor al juego que TODOS NOSOTROS hemos inventado y del cual somos cómplices cada vez que estamos en un año electoral.

Por eso, prefiero pensar y quiero impulsar, que estos meses sean un extenso momento de imaginación responsable, de escucha honesta, de pensamiento colectivo y de movilizar a la comunidad por aquellas ambiciones que nuestro país puede y necesita encarar. Quiero anhelar que lo que vamos a poner en juego es al menos parte importante de nuestro futuro común.

Chile debe estar por delante. Y de nosotros, los chilenos, depende que este sueño sea posible. Tenemos una gran responsabilidad.

Atinemos por nosotros